El primer domingo de octubre la comunidad de Iruya, un pueblo situado al noroeste de la provincia de Salta, rinde homenaje a la Virgen del Rosario, patrona del lugar. Cientos de salteños y devotos de todo el paÃÂs participan de este encuentro que renueva la fé y reconforta el alma de los creyentes.
Este año la sita será a partir del viernes 3 de octubre cuando comenzarán las primeras actividades programas, ideales para disfrutar de las costumbres rurales en compañÃÂa de la familia. El sábado por la mañana tendrá lugar una procesión exhibiendo a Nuestra Señora del Rosario acompañada por otras imágenes que llegarán desde otras localidades. Con cantos religiosos y mucha algarabÃÂa, los peregrinos circularán las calles de Iruya homenajeando a la virgen patrona, para concluir en una misa popular que reunirá a los presentes en la humilde capilla del poblado. La noche iruyanas se presta para disfrutar paseando por el pueblo y admirar el paisaje nocturno, que en la Provincia de Salta tiene algo caracterÃÂstico. Ese dÃÂa el brillo de los fuegos artificiales decorará el cielo, anunciando la llegada de la medianoche y marcará el inicio de una verdadera fiesta religiosa.
El domingo bien temprano, una salva de bombas anunciará la festividad de la Virgen del Rosario, se realizarán misas en diferentes horarios, rezos del santo rosario, procesiones y otros eventos religiosos.
Encontrar hospedaje en el pueblo es relativamente sencillo, los pobladores lo recibirán calidamente, brindándole una grata estadÃÂa. Muchos peregrinos llegan desde diversas provincias, prefieren alojarse en Salta , donde permanecen unos dÃÂas recorriendo todos sus atractivos y luego viajan el fin de semana a Iruya para celebrar la fiesta religiosa.
Algo caracterÃÂstico en este pueblo es la presencia de una feria y del trueque, donde comerciantes y empresarios se unen para ofrecer sus productos a los visitantes.
El pequeño pueblo se caracteriza por ser tranquilo y por contar con diversos atractivos naturales, históricos, religiosos y artÃÂsticos. A sólo 8 km de Iruya podrá visitar las ruinas de Titicónte, un legado que dejaron los primeros habitantes.