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Cafayate y Cachi, igual que en la Puna, aún se descubren trozos de caminos empedrados que pertenecieron a la red vial que construyeron los Incas, y que los antropólogos descubrieron que llevan a altares rituales que están en lo alto de los cerros.
Al transitar por el Valle de Lerma, y antes de ingresar al Valle CalchaquÃ, se pasa por numerosos pueblos dedicados al cultivo del tabaco, entre ellos Chicoana -en quechua “una porción de cielo escondida”- donde es bueno detenerse y visitar la iglesia de San Pablo, construÃda en 1768, alberga valiosos cuadros de la escuela cuzqueña del siglo XVIII. En Coronel Moldes está la estancia Santa Anita, que recibe muchos turistas extranjeros porque figura en las principales guÃas del mundo, y también “Puerta de DÃaz”, el primer museo del tabaco de la Argentina. En ese museo está la historia del tabaco en América, que se desprende de valiosos documentos que testimonian todo lo que ocurrió en el desarrollo de este cultivo en más de cinco mil años. Desde Moldes, tomando por un camino lateral, se llega hasta el dique Cabra Corral, que formó un lago de 2.500 kilómetros cuadrados de superficie y es el más grande del noroeste del paÃs. En el lago se practican deportes náuticos y muy cerca hay un bungy jumping y una tirolesa, y los rápidos del rÃo Juramento, donde se realizan bajadas en rafting durante todo el año. Por allà también se encuentran huellas de dinosaurios y fósiles de algas, y aleros con pinturas rupestres, cuyo origen se ubica entre los años 900 y 1470 de nuestra era. Según informacionturistica.net Guachipas es otra localidad cercana, donde los baqueanos organizan cabalgatas y sorprenden con los gritos con que se anuncian cuando van llegando con los turistas a las casas de los pastores, en busca de un rato de sosiego y unos amargos. Casitas de Talapampa El “camino de colores” es realmente un espectáculo en sà mismo, con formaciones rocosas que asemejan el perfil de un fraile, el contorno de un castillo de torres altÃsimas y la silueta de un sapo. Pero lo que realmente asombra son las dunas de arena blanca que se encuentran al entrar a Cafayate. Esta ciudad, famosa por la Serenata a Cafayate, un encuentro anual donde se le canta a este lugar que es el corazón de los valles calchaquÃes salteños. También hay numerosas bodegas que ofrecen a los visitantes degustaciones de sus excelentes vinos. A este sitio llegaron a fines del 1800 los hermanos de origen vasco-francés David y Salvador Michel, que en este ecosistema de la estepa subandina lograron frutos especiales. Presintieron que a esa altura -1.700 metros sobre el nivel del mar- las finas cepas que traÃan iban a madurar de la mejor manera bajo este sol. Una combinación que no los defraudó. Cafayate es el vino torrontés, blanco, frutado y de intenso aroma, una variedad que hace tres siglos trajeron de España los jesuitas, y es también la variedad cabernet sauvignon. Lo que en aquellos tiempos nadie imaginó, fue que por allà pasarÃa la ruta del vino más alta del mundo, que comienza en la ciudad de Salta y finaliza en Cafayate. El otro camino, desde la capital provincial, pasa por pueblos pequeños, entre ellos La Poma y Cachi, que tienen iglesias de adobe con majestuosos campanarios. También pasa por Secantlás, donde sus habitantes tejen prendas artesanales con lanas de oveja, llamas y vicuñas; y por Molinos, donde está la reserva de vicuñas Coquena y el sitio arqueológico Ruinas del Churcal. Los valles calchaquÃes salteños es un circuito redondo que asombra por sus colores, su gente, sus comidas, sus vinos de altura y sus bellos paisajes. Como dice el lema del año 2006, “Salta te marca”. Volver a HOMEPost relacionados Estas leyendo la entrada Recorremos Cafayate y Cachi Lunes, Abril 21st, 2008 a las 10:31 y esta categorizada en Turismo en Salta. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta |